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viernes, 1 de diciembre de 2017

Una lista de 40 temas cubanos, quién no los reconoce...




¿Conocen el test de “cubanidad”?. Interesante costumbre de los cubanos de someter a otros a una evaluación en temas nacionales. Lo simpático de todo es lo fácil que resulta contestar con éxito a la mayoría de las preguntas. El cuestionario es una colección de sucesos, costumbres y dichos que han estado ligados a la cotidianidad de la isla desde que surge como nación. Además de tener su atractivo por lo simpático, también funciona como una reafirmación “étnica”.

lunes, 20 de junio de 2016

El Discurso



Se dice que los cubanos somos adictos a los discursos, y no solo a escucharlos sino también a darlos.



Esa costumbre no es solamente cubana; charlas de bar (o de borrachos) existen por todo el mundo y en todas las etnias. Pero en el caso cubano no es un asunto de elocuencia etílica. Los cubanos… bueno no, mejor así: cualquier cubano está preparado -anímica e intelectualmente- para soltar una “muela” moralizante (o un “rollo” como dicen in Spain) en cualquier momento y en cualquier lugar. Y siempre habrá otro cubano dispuesto a recibirla… y a rebatirla con otra “muela” superior.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

¿Qué nombre tiene el primer Danzón?


foto tomada de Taringa
De las cenizas de la tonadilla y el sainete españoles nacía el bufo cubano. Los personajes que en escenario animaban entremeses y zarzuelas se hacían criollos, y seguidillas, boleras y villancicos daban paso a la guajira, a la décima campesina, a la canción netamente cubana. En 1879, Miguel Failde crea el primer danzón titulado ''Las alturas de Simpson''.

El párrafo, es una síntesis muy buena de cómo se produjo el parto musical en Cuba. Lo copie de un artículo que se publicó en Tienda de música cubana.   El Danzón es producto de la trasformación de la contradanza, quizás buscando un ritmo –y esto es opinión muy personal-  que respondiera a las verdaderas intenciones del bailador cubano; flirtear con la joven elegida (coquetear, para que me entiendan) y, al hijo de gallego, se le ocurre –a instancia de unos amigos- crear una expresión musical puramente cubana. Como no podía ser de otra manera, música para bailar. Miguel Failde inspirándose en las maneras de uno de los barrios más celebres de la ciudad de Matanza crea “Las Alturas de Simpson”.

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿De quién es el platanal? ¡De Bartolo!



En 1956 se estrenó “A gozar en el platanal de Bartolo”,  de Electo Rosell “Chepín” Horrutiner (Santiago de Cuba, el 7 de noviembre de 1907) con la orquesta del autor y cantando Ibrahim Ferrer Planas (Santiago de Cuba, 20 de febrero de 1927).

Hace muchos años caminaba junto a mi padre cerca de donde Bacardí tenía su fábrica de Ron, allá en Santiago de Cuba. Entonces me señaló una vieja casa destartalada y me contó que, antiguamente, había sido un café y que en el patio estaba el Platanal de Bartolo.

Años después, de visita en la ciudad de Camagüey, me tomaba unas cervezas en un bar cuando la canción   llenó el ambiente y un amigo camagüeyano comenzó a describirme el lugar donde estaba el Platanal de Bartolo; por supuesto, muy cerca de donde estábamos.

Si voy al Cobre, ¿Qué quieres que te traiga?

Entre 1500 y 1525 se encontró cobre en un cerro llamado Cardenillo. Cuando se puedo establecer de forma permanente una explotación del metal y el valle cercano a la mina comenzó a poblarse, terminó por conocerse el lugar como el poblado de El Cobre, aproximadamente a 14 km de Santiago de Cuba. En el poblado se ubica el santuario de La Virgen de la Caridad del Cobre,  o simplemente Cachita. La patrona de Cuba.

En 1929 Miguel Matamoros, compone la canción "Mi Veneración" y la registra a nombre de  Noemí Matos. Gesto de Miguel con Noemí, que era la esposa de Rafael Cueto, guitarra acompañante del Trío Matamoros, para que ella cobrara los derechos de autor. El estribillo de la canción quedó grabado en la mente y el corazón de los cubanos.

¿Qué quiere el bobo de la yuca?




El Bobo se quiere casar. Y según cuenta Adelaida de Juan en su libro “Caricatura de la República”, en 1895 se publica en La Habana el Semanario El Bobo, donde algunos artículos ya venían firmados por “El Bobo e la yuca”. En 1925 Eduardo Abela Villareal retoma el personaje de El Bobo y por su arraigo entre la población se convierte en El Bobo de Abela. En una fecha entre 1949-1951 Marcos Perdomo compone la canción “El Bobo de la Yuca” que, interpretada por Benny Moré, es entonces que esta expresión se instala definitivamente en el acervo cultural cubano.


Una lista de 40 temas cubanos, quién no los reconoce...

viernes, 30 de agosto de 2013

¿Qué le paso a Chacumbele?



Como reza la guaracha “Él mismito se mató”, lo que nos lleva a la repuesta: se suicidó.

José Ramón Chacón Vélez                                    Alejandro Mustelier
Se dice que Chacumbele fue un personaje real, un policía que, atormentado por las traiciones de su mujer, se quitó la vida. Todo ocurrió a principios del siglo XX en La Habana. Pero hay otra versión de la historia, donde la mujer muy celosa lo buscó y, cansada de sus ausencias en parrandas y fiestas con otras mujeres, lo apuñaló; en esta versión el estribillo “él mismito se mató” refuerza la enseñanza de quien mal anda, mal acaba. En fin, rumores…


¿Cuándo mataron a Lola?



Foto del blog de Yolanda Farr
Para un cubano, la respuesta es fácil: a las tres de la tarde. Pero ¿quién era Lola? Y ¿por qué la mataron?.  Todavía nos queda una pregunta más, ¿fue un hecho real, existió Lola?. 

El mito o leyenda surge  a partir de una nota de la crónica roja publicada en Cuba en el año 1948. Se cuenta que Lola era una prostituta que fue apuñalada en el pecho por uno de sus  amantes. Quizás todo hubiera quedado en eso, en una simple crónica. Pero un presidente cubano, Grau San Martín, el mismo año del “suceso” y, según cuenta la historia, en un discurso se detuvo, miró su reloj y anunció que eran las tres de la tarde, puntualizando: “La hora en que mataron a Lola”.

viernes, 16 de agosto de 2013

Ae, ae, ae, la Chambelona… Yo no tengo la culpita ni tampoco la culpona

“La Chambelona” es una canción popular que se ha cantado en Cuba desde comienzos del siglo XX, se dice que incluso desde antes. Se sabe que la entonaron los liberales en época del presidente García Menocal, y esto ocurrió en 1916.  Fernando Ortiz, renombrando etnólogo cubano, escribió que el origen está en una vieja tonadilla española.  En 1930 se publicó en el Diario de la Marina por el columnista Ramón A. Catalá (director del El Fígaro en 1909), que el estribillo era conocido en los años 80 del siglo XIX. Posteriormente, al ser utilizado en aquella contienda política de 1916, la melodía y el estribillo se han empleado para amenizar diferentes eventos, con fines políticos o festivos; cambiando los versos para acomodarlos a sucesos contemporáneo. “Ae, ae, aeee… la chambelona” es una tonadilla llena de enigmas. En este  artículo de Ciro Bianchi Ross se muestran las muchas historias que  han surgido en torno a ella.

jueves, 15 de agosto de 2013

A María Cristina la quieren gobernar y a Ñico Saquito no le siguen la corriente



María Cristina, inspiradora de la guaracha
Nací, y el estribillo de esta canción compuesta por Ñico Saquito estaba y sigue estando presente en cada pueblo, cada barrio y cada esquina de Cuba. De esta letrilla se ha escrito mucho y ha participado en lo mejor de la literatura cubana. Pero lo sorprendente es que también se le atribuye un origen español… incluso se cree que todo parte de unos versos de la época colonial cubana. Pero veamos este asunto poco a poco. Primero quiero hacer referencia a las palabras de Guillermo Cabrera Infante que, invitado a dictar una conferencia sobre su poética narrativa, nos habla de la canción en estos términos:

viernes, 26 de abril de 2013

Las respuestas de un cubano en una entrevista de trabajo.

1.- "¿Qué conoces de nuestra empresa?"

De tu empresa… uf! un mundo… Yo siempre soñé con trabajar aquí. Recuerdo que cuando mi papá me llevaba a la pelota, pa´ver a Los Industriales, yo me decía: “seré un Industrial”, y ese ha sido mi sueño… hacerme un Industrial. ¿Esta no es una fábrica?.

2.- "¿Qué puedes contarnos de ti mismo?"

Modesti'aparte, yo le entro a cualquier cosa, pa’mi no hay pincha difícil, lo mío’e currar, currar y currar. Claro, también la fiesta, el baile y la cerveza. Pero mi fuerte es la muela, tengo un verbo que tumba paredes.

viernes, 15 de marzo de 2013

Circe se prepara para una presentación y, ocurre...



Cuando visitaba a los padres Eduardo y Milagros en San Germán, Circe, con sus manitas no podía ocultar una pelota de pin-pon, pero ya perfilaba sus habilidades manipulando cartas y dedales. En una ocasión los visité en su nuevo piso y me encontré con Circe sumergida entre libros, preparando un trabajo; eran los días que estudiaba en la Habana. La última vez que vi un componente de su familia fue en un encuentro casual, que tuve con Eduardito (el hijo menor). Aquel día supe que Eduardo estaba por Jamaica; fue un intercambio muy rápido, era una época en la que todos teníamos prisa. Hablamos de encontrarnos en otro momento para conversar y ponernos al día de cómo les había ido la vida (sospechaba que no nos veríamos por mucho tiempo), pero nunca se produjo. Yo andaba muy ocupado preparándome para largarme y, confieso, en aquella época no tenía otra cosa en mi cabeza que no fuera salir pitando… Pero siempre que hablo de mis días en Santiago de Cuba hay un lugar en la conversación reservado para ellos.  Hoy miro complacido como Eduardito pega en Facebook fotos de su vida en Miami y como Circe ha consolidado su carrera. Enhorabuena sobrinos.

Esos son los cubanos...


"Esos son los cubanos (...) Se les critica y se les envidia pero en el fondo se les admira. Gallegos por el trabajo y judíos por la voluntad de sobrevivir, constituyen una legión empecinada que no se deja ignorar. Traen su música calurosa, el ruido de sus tambores, los frijoles negros y el bistec de palomilla con moros y maduros. Pero traen sobre todo la simpatía, la cordialidad y la laboriosidad (...) son la única población mundial trasplantada, que (salvo a los hebreos) en un tercio de siglo no han perdido su identidad..." Agustín Tamargo.

martes, 26 de febrero de 2013

Fidelito Trincado y su capacidad para “agobiar colas”.

Santiago de Cuba, mes de Mayo, 31 grados a la sombre y 83 por ciento de humedad relativa. Suena con fuerza el timbre salvador que marca el fin de la clase. Todos los pasillos del instituto Quiqui Bosch se abarrotan en unos segundos de estudiantes, desatándose la algarabía que siempre acompañó el momento del “recreo”. Fidelito, después de sortear varias aglomeraciones de condiscípulos, atraviesa a toda velocidad la puerta principal del edificio. Sin detenerse, continúa por el parque que rodea toda la fachada y atraviesa la avenida Garzón hasta llegar a La Sierrita, una pequeña cafetería que solo tiene un mostrador que da a la misma acera. Una dependienta se mueve con agilidad entre la exprimidora de limones, cubitos de hielo y el azúcar, acuciada por una larga e impaciente fila que avanza con lentitud, preparando una limonada tras otras. Sin aliento, Fidelito se dirige directamente a ella pidiendo un vaso de agua.

martes, 25 de diciembre de 2012

Un cubano en una comida de negocios.

Varios hombres con portafolios entran en una empresa constructora en el centro de Moscú. Otros, también con portafolios, los reciben. Las presentaciones se hacen sin formalismos, abundan los estrechones de manos, comentarios complacientes  acerca de sus negocios  y, finalmente, después de barajar algunas opciones, acuerdan hacer la reunión en el restaurante bufé cercano.  El restaurante,  regenteado por los turcos, dispone de una formidable cocina internacional, con enorme salón completamente inundado de luz y grandes ventanales de cristal, que permiten  ver las calles de Moscú y descubrir como la ciudad mantiene una carrera constructiva de manera desenfrenada.

viernes, 21 de diciembre de 2012

El virus Cubano.

Junto al clásico sonido del borboteo y el rechinante olor dulzón a café,  prendo un puro H. Upmann. Andino apaga el fogón y sirve una buena cantidad en dos vasos. Arrastra una silla hasta la pequeña mesa de la cocina, colocándola a modo de taburete, con otro tabaco humeante entre sus dedos.

“Gracias por la caja de tabaco Andino, hacía tiempo no fumaba uno de estos. Posiblemente este es el único acto cultural genuinamente cubano. Valdría la pena declararlo bien de interés cultural, antes que los anti-tabacos logren que sea considerado un delito fumar en la cocina de tu casa”.

Nos quedamos absortos unos minutos mientras sorbíamos con delicadeza el café y nos dedicábamos a lanzar bocanadas de humo contra el techo.